Etoile de Bessèges 2016, monólogo azul
By sergio 16:42 Etoile de Bessèges , PCM13 , Quick Step , Season 2016
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| y así quedó la Etoile de Bessèges 2016. |
2013 - Luis León Sánchez
2014 - John Degenkolb
2015 - Sylvain Chavanel
2016 - Fabio Aru
De Australia a Francia, 15 días en lo más alto
By sergio 22:47 Chavanel , Debusschere , Etoile de Bessèges , Moreno Moser , PCM13 , Quick Step , Roelandts , Season 2015 , TDU
TOUR DOWN UNDER
El tercer año de la Dinastía Quick Step arrancó, como los dos anteriores, bajo el abrasador sol de Australia. Después de haber dominado de principio a fin la edición de 2013 y de haber caído en la de 2014 frente a Sagan, el objetivo para este año era recuperar el trono australiano, aunque sin perder la cabeza porque, no nos engañemos, el objetivo de estas primeras carreras es ir preparándose para los primeros grandes retos del año, a saber, París-Niza, Tirreno-Adriático y Milán-San Remo.
Con Bakelants como supuesto jefe de filas pero con un equipo de muy buenos "finalizadores", el objetivo más realista, a priori, era lucharle un puesto en el podio a grandes uphillfinishers como Gilbert, Purito, Daniel Martin, Betancur. Eso y arañar alguna victoria de etapa. Pero pronto el escenario cambió... para bien. El primer día de carrera y tras no pocos intento frustrados, Offredo logra meterse en la fuga buena, primero con Paiani y Lequatre y más tarde en solitario. Durante muchos kilómetros el francés rueda en solitario y a buen ritmo lo que hace que el pelotón tenga que poner un punto extra de fuerza que terminarán pagando en el tramo final. Y eso que a 10 kilómetros de meta el francés parece exhausto de modo que su compañero Roelandts lanza un demoledor ataque con el que sobrepasa a Offredo y sorprende a un agotado pelotón que ni siquiera es capaz de neutralizar al francés. El Etixx-Quick Step consigue su primera victoria de 2015 y lo que es más importante, una renta superior a los 2' en la general.
Con un puerto de 1ª a 8 kilómetros de meta, la 2ª etapa parece propicia para que los killers que amenazan a Roelandts en la general recorten en algo su desventaja. Pero mis chicos tienen bien aprendida la lección: la mejor defensa es un buen ataque. Así, justo en un terreno en ligero descenso antes del puerto, Roelandts, lanzado por el propio Offredo, pilla con el pie cambiado a sus rivales y corona en cabeza el puerto. En el descenso sólo Gilbert es capaz de neutralizarle aunque no de derrotarle. Roelandts acumula dos victorias en dos días de carrera y el fantasma del Chavanelazo de 2013 planea sobre Australia.
Sin embargo los siguientes días se convierte en una pequeña tortura para el líder. En la tercera etapa, Gilbert sorprende a Roelandts y consigue la etapa, reduciendo la desventaja a 48". El belga de Etixx vive una jornada de transición el cuarto día de carrera que Kittel aprovecha para conseguir su primera victoria con el maillot de Sky. Y se llega a la 5ª y decisiva etapa, la del final de Old Willunga Hill, la única llegada en alto propiamente dicha. Roelandts, excelentemente arropado por el equipo hasta la subida final (impresionante el papel de Boonen entre la primera y la segunda y decisiva ascensión a la colina de Old Willunga), resiste el primer envite de Gilbert. Purito y Betancur, que gozan de cierta ventaja, marchan por delante. Pero entonces viene el segundo y definitivo arreón de Gilbert que suelta a Roelandts y se marcha hacia la victoria. En meta, la victoria es para Betancur. Gilbert llega 2º y Roelandts 6º... a 34". El líder consigue mantener su maillot ¡¡por 8 segundos!! Ya sólo queda impedir que el campeón del mundo se haga con las bonificaciones en el circuito urbano de Adelaida del último día e impida la victoria final de mi chaval. No habrá caso: su compañero Hushovd logra sorprender al pelotón en la última vuelta y hacerse con la etapa. Roelandts entra 5º, conservando su ventaja y consiguiendo la victoria final. Quick Step vuelve a reinar en Australia.
Palmarés:
2013 - Sylvain Chavanel
2014 - Peter Sagan
2015 - Jurgen Roelandts
ETOILE DE BESSÈGES
Dejando de lado el Tour de San Luis, la segunda cita del año para Etixx nos llevaba a Francia. Allí aguardaba la Etoile de Bessèges. Con una participación de lo más discreta, la victoria final era más una obligación que un objetivo. Y el diseño del recorrido (5 etapas llanas y una crono final de algo más de 10 kms) le otorgaban al francés Chavanel el cartel de gran favorito. Pero para llegar en disposición de disputar la carrera había que salvar primero cinco días que iban a ofrecer oportunidades para que excelentes secundarios tuviesen su momento de gloria.
Chicchi, el sprinter del debutante ItaCoil, iba a ser el primer líder de la carrera luego de batir a Haussler al sprint. Ese día, el belga de Etixx-Quick Step, Debusschere, iba a ser 3º. Había pecado de impaciente lanzando el sprint demasiado pronto. Por suerte para mis chicos, el segundo día la llegada en un ligero repecho de poco menos de 1 km que iba a propiciar la primera sorpresa de la carrera: Chavanel ataca a 9 kms de meta y sorprende al equipo del líder que no puedo impedir ni la victoria ni el cambio de líder. El francés, gran favorito de inicio, ya lidera la clasificación con 16" sobre Chicchi.
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| Moser en plena cabalgada en la 3ª etapa de Etoile: 150 kms en solitario |
El tercer día de carrera nos depara la primera victoria realmente memorable del año. Después de 150 kms fugado, un exhausto Moreno Moser, que había resistido como un jabato al voraz apetito del pelotón, consigue proclamarse vencedor de etapa y alzarse con el liderato con 35" respecto a su compañero de equipo y anterior líder. Pero el festival del Etixx-Quick Step no ha hecho más que empezar: en la cuarta etapa Debusschere se saca la espina del primer día y consigue, al sprint, su primera victoria de 2015. El belga es custodiado por un soberbio Chavanel, 2º en meta, y por Boonen, 4º. Para rematar una gloriosa actuación, el propio Debusschere repite en la 5ª etapa, la última en línea antes de la crono. 4 victorias de etapa sobre 5 posibles y lo que es más importante, con Moser y Chavanel disputando la general. Pasase lo que pasase en la última etapa, la victoria se quedaba "en casa".
Y sucede que un excelso Chavanel no deja margen de duda y a mitad de recorrido le quita 18" de los 27" que le separan de su compañero y líder, Moser. Y queda lo más duro: 2 kms finales que superan el 10%. Ahí, Chavanel sentencia la general (le mete 49" a Moser) y su segunda victoria de etapa, arrebatándosela también a un compañero, en este caso un excepcional Jungels que durante gran parte de la contrarreloj fue el mejor tiempo. Dos vueltas por etapas, dos victorias finales con siete victorias parciales. Un saldo impresionante para los primeros quince días de competición con el que esperamos animar al patrocinador a renovar cuanto antes.
Palmarés:
2013 - Luis León Sánchez
2014 - John Degenkolb
2015 - Sylvain Chavanel
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| Chavanel vuela en la crono final de la Etoile para conseguir su primera general de 2015 |
Etoile de Bessèges
Kuurne
Laigueglia
Le Samyn
Omloop
PCM13
Radioshack
Roma Maxi
Season 2013
Strade Bianche
TDU
Tour Mediterráneo
Volta Algarve
Vuelta Mallorca
Del verano austral al sol de la Toscana
By sergio 13:05 Etoile de Bessèges , Kuurne , Laigueglia , Le Samyn , Omloop , PCM13 , Radioshack , Roma Maxi , Season 2013 , Strade Bianche , TDU , Tour Mediterráneo , Volta Algarve , Vuelta Mallorca
Cualquiera que haya jugado tan solo una partida con PCM sabe que uno de los aspectos fundamentales que determinan el éxito o fracaso de una temporada, es la planificación de los objetivos y, por tanto, de los "picos de forma" en su inicio. Es un aspecto que con el paso de las distintas ediciones de PCM ha ido ganando en importancia y que más hay que cuidar. Por eso, mientras mis chicos gozaban de una agradable pretemporada en California yo buscaba la complicidad de mi más fiel aliado a la hora de atender todos estos detalles, a saber, mis tablas de Excel. Uno a uno fui definiendo los objetivos de cada uno de mis corredores para todo el año, configurando primeros los 9 que habrán de acudir a las Grandes Vueltas y después fijando distintos núcleos duros para las Grandes Clásicas. A continuación rellené huecos con los equipos que acudirían a las vueltas de una semana más importante (Niza, Tirreno, Volta, País Vasco, Trentino, Dauphiné, Romandía, Suiza, Eneco...). Así, cuando la temporada arrancó el 22 de enero en Australia (lo siento pero yo a San Luis no voy) todo estaba planificado, nada había quedado al azar.
Y fue bajo el abrasante sol del verano australiano dónde llegaron las primeras alegrías: Rui Costa y Tyler Farrar, ambos por partida doble y en el caso del primero sumando además la victoria en la general final, conseguían estrenar el casillero de victorias de este rejuvenecido Radioshack. Bien es sabido que durante este primer mes largo de competición las victorias son algo secundario y que el éxito o fracaso de una temporada no se va a medir por lo hecho en los albores de la temporada pero tampoco están de más unas victorias con las que levantar la moral del grupo y mantener contento al patrocinador mientras se siembra para lo que habrá de venir. Así, por ejemplo, al triunfo de Rui Costa en el Tour Down Under, le podemos sumar el de Cancellara en una Etoile de Bessèges algo deslucida por la pobre participación o la muy meritoria de Chavanel en el Tour del Mediterráneo, cimentada en una extraordinaria contrarreloj en la segunda etapa en la que el francés consiguió una ventaja suficiente sobre el noruego Boasson-Hagen y el murciano Alejandro Valverde que luego supo administrar, sobre todo en la subida al Mont Faron y en una última etapa durísima, con final en Grasse y dos puertos de primera por el camino, en la que sus rivales pusieron a prueba la solidez del líder con un sinfín de ataques. Al final y por sólo 12 segundos, el Gran Sylvain conseguía resistir como un titán y hacerse con la victoria en la general final. Unos días después repetiría éxito en el Trofeo Laigueglia, aunque esta vez la victoria fuese mucho menos sufrida, tanto que su compañero Van Avermaet se permitía derrotar a Flecha en el sprint final por la segunda plaza dándole a Radioshack su primer doblete en el podio del año. No sé porque pero intuyo que habrá muchos más.
Chavanel sufre en los últimos metros del Mont Faron para mantener el maillot amarillo
Pero no todo fueron días de gloria en este primer mes de competición. El joven Talansky, por ejemplo, no pasaba del 5º puesto en la Vuelta a Mallorca, aunque derrotado por auténticos pesos pesados del pelotón mundial como Contador, Horner, Voeckler o Kiserlovski; o del 2º en Algarve, donde un batallador Boasson-Hagen se hacía, esta vez sí, con la general final. Pero sin duda las derrotas más dolorosas iban a venir en las primera clásicas de adoquines del año: Omloop y Kuurne. En la primera un excelso Tom Boonen culminaba con éxito un ataque a 20 kilómetros de meta al que sólo había podido seguirle y de lejos, el suizo Cancellara. Vanmarcke, Degenkolb, Pozzato, Flecha, Ballan... hasta Chavanel, todos claudicaron ante el empuje de los dos Dioses del Pavés. El belga, brillante como pocas veces, mostraba un punto más de fuerza que su rival y en meta le aventajaba en 57". Al día siguiente, con muchas menos opciones reales de victoria (la Kuurne no tiene ni la mitad de adoquinado que Omloop) era Degenkolb quien se hacía con la victoria final luego de culminar una sorprendente escapada con Boasson-Hagen a la que nadie quiso dar importancia hasta que ya era demasiado tarde (con los alemanes siempre pasa lo mismo...). La última y dolorosa derrota del mes vino de la mano de Matthew Hayman, en Le Samyn. No tanto por la carrera en sí como por la manera en que se produjo: sobre la línea de meta, cazando a un valiente Taylor Phinney a 200 metros de meta luego de una brillante y portentosa cabalgada en solitario del americano.
Tommeke prevalece bajo la lluvia de la Omloop. Detrás un exhausto Fabian. Luego La Nada.
El primer mes de competición concluía con un fructífero botín, a saber, catorce victorias (5 finales y 9 parciales) y algunas pequeñas decepciones. Y para empezar marzo, nada mejor que hacerlo con una nueva victoria, ésta sí, de verdadero prestigio. Ben Hermans, con la injustificable connivencia del pelotón, se iba a hacer con la victoria final en la Strade Bianche, antigua Eroica, una carrera que amenaza desde su creación con convertirse en una Clásica entre las Clásicas. Fugado casi de inicio, primero en un grupo de 10 corredores y durante más de 100 kilómetros en solitario, se presentaba en el espectacular casco antiguo de Siena con más de 7' de ventaja sobre su inmediato perseguidor, el italiano Cesare Benedetti. Al día siguiente, un poco más al sur, otro joven italiano, Enrico Battaglin, del Bardiani, batía a Van Avermaet en el sprint final de la Roma Maxi Classic impidiendo que los Radioshack prorrogasen su dictadura sobre las clásicas italianas. A esa misma hora se disputaba por las calles de Houilles el prólogo de la París-Niza. Pero eso ya es otra historia.
Ben Hermans cruza en solitario las murallas de la Vieja Siena. El sol de la Toscana le recibe.













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