Volta ao Algarve, Contador asalta Portugal camino de Niza
By sergio 16:35 PCM13 , Quick Step , Season 2016 , Volta Algarve
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| Y así quedó la Volta a Algarve 2016. |
Palmarés
2013 - Alberto Contador
2014 - Alberto Contador
2015 - Alberto Contador
2016 - Alberto Contador
Otro febrero triunfal
By sergio 16:35 Laigueglia , PCM13 , Quick Step , Season 2015 , Tour Mediterráneo , Volta Algarve
TOUR MÉDITERRANÉEN
La segunda prueba por etapas del calendario francés se planteó de inicio como un duelo Sky vs Etixx-Quick Step. La presencia de una de las vedettes del pelotón internacional, el británico Chris Froome, le convertían en favorito número 1 a la victoria final. El problema es que enfrente iba a tener al ilustre ganador del Giro'14, el italiano Fabio Aru, encabezando un plantel, el de Etixx-Quick Step tanto o más brillante que el británico. Y no hay que olvidar que Aru ya había derrotado a Froome en La Vuelta'14, si bien entonces se sirvió de la privilegiada posición que le otorgaba ir a sombra de Contador. Pero con una crono de 24 kms ya el segundo y una única llegada en alto, el Mont Faron, se antojaba complicado pensar que el sardo pudiese desbancar a Froome.
La primera etapa había servido para que el italiano de Movistar, Elia Viviani, se adjudicase el único sprint que iba a haber en los cinco días de carrera y se enfundase el primer maillot de líder. Y poco más porque la crono del día siguiente condicionó completamente ese primer día de carrera. Una crono que refrendó todas las expectativas que se habían puesto en ella. No sólo Froome conseguía la victoria y el liderato sino que su compañero Porte se colocaba 3º, en inmejorable posición para que Sky pudiese jugar varias bazas. Para Etixx el saldo no era del todo negativo. Si bien Aru cumplía simplemente con corrección (9º a 49"), se encontraba con un excepcional Jesús Herrada, 6º a 31". Ulissi, también por encima de lo esperado, era 8º a 45". Etixx también podía jugar varias bazas con varios corredores preparados para incomodar a Froome en cualquier terreno.
Aunque la etapa del Mont Faron, la cuarta, estaba marcada en rojo para todos, la tercera, con siete cotas de 2ª en los últimos 70kms presentaba un terreno perfecto para las emboscadas. Y eso, más o menos, fue lo que le preparamos a Chris. El auténtico protagonista de estas maniobras fue Capecchi, que atacando una y otra vez y manteniendo un ritmo atroz, logró provocar el aislamiento de Froome. Así las cosas, Sky se vio desbordado por los continuos ataques y cuando Ulissi "lanzó" a Aru tras un ataque de Betancur, ni Porte ni Froome tenían fuelle para seguirles. El sardo acabó quedándose solo y en la penúltima cota logró cazar a Betancur. A partir de ahí la diferencia con el grupo de Froome se disparó pues el entendimiento entre ambos fue perfecto hasta el sprint final, donde el italiano consiguió su primera victoria de la temporada y el liderato después de aventajar en 1'57" al grupo de Froome.
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| Aru liquida el Tour del Mediterráneo en la subida al Mont Faron. Froome y Martin, muy lejos |
Pero había que refrendar el liderato en el Mont Faron y se antojaba complicado que se pudiese pillar otra vez con el pie cambiado al líder de Sky. Sin embargo, una inesperada maniobra de Daniel Martin, con un ataque a 500 metros de la cima de una cota de 2ª colocada a menos de 15kms de la meta, deja al irlandés junto al dúo Ulissi-Aru, solos en cabeza. La oportunidad es de oro. Ulissi tira del trío ayudado por Martin. Aru guarda... para dar su estocada en la subida final. Su segunda victoria parcial es también la sentencia de la carrera pues Froome sólo puede ser 3º, a 1'12" del ganador. Casi 3' de ventaja y una única etapa de margen donde el festival de Etixx alcanzó su punto culminante. De nuevo un ataque de Daniel Martin, esta vez acompañado de Betancur, es secundado sólo por Aru que no tiene más que dejarse llevar para, en el último km, en ligera subida, rematar a sus rivales. 3 de 3 para el sardo y victoria por KO frente a Froome, segundo en la general, a más de 4' y que en las 3 últimas etapas estuvo siempre por detrás del líder de Etixx. Mal presagio para el año que acaba de empezar.
Palmarés:
2013 - Thomas Voeckler
2014 - Thomas De Gendt
2015 - Fabio Aru
VOLTA AO ALGARVE
Si en el Tour Méditerranéen se había vivido un duelo de primer nivel entre Froome y Aru, aún más prometedor era el que auguraban Contador y Nibali en Algarve, con el aliciente de que se reproducía por tercer año consecutivo en la misma carrera. Hasta ahora, el saldo era claramente favorable al español, con 2 victorias. Pero si hay un rival incómodo en el pelotón mundial ese es Nibali. Nunca hace lo esperado. Bueno, sí, porque de él se espera que te ataque cualquier día, en cualquier lugar. Y eso fue lo que pasó en esta edición de la Volta ao Algarve.
El primer día de carrera Daniel Oss, compañero de Nibali en BMC, había logrado el maillot de líder al imponerse al sprint. En buena lógica, igual desarrollo debía llevar la segunda etapa, algo más quebrada pero víspera de la decisiva ascensión al Alto de Malhão. Pero resultó que Ulissi, con un ataque a 30kms de la meta, había puesto en jaque al BMC, que se veía incapaz de bajar la renta de 1' que el italiano había conseguido acumular... hasta que Nibali se lanzó en solitario tras su compatriota. El ataque coge por sorpresa a todos, incluido Contador y su Guardia Pretoriana. Tanto que cuando estos reaccionan, Nibali tiene 54" de ventaja y está a punto de coger a Ulissi. Apoyado en Capecchi y Barguil, Contador logra entrar junto al dúo de cabeza. Y entonces se produce un hecho insólito. El pelotón da por buena la fuga y el trabajo de Ulissi, Capecchi y Barguil junto a la injustificable desidia del resto del pelotón dispara la ventaja ¡por encima de los 5'! En el sprint final, un Contador mucho más fresco liquida a Nibali y consigue el liderato por 8". Los 8" de diferencia de bonificación entre el primero y el segundo.
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| Contador y Nibali en pleno sprint final en la extraordinaria y sorprendete 2ª etapa de Volta Algarve |
La tercera etapa, última en línea de esta Volta ao Algarve, concluye en el Alto de Malhão y resulta de todo punto decepcionante. Nibali sólo intenta sorprender una vez en la ascensión final pero cuando se ve rodeado de corredores de Etixx, desiste. Éstos, por su parte, dejan hacer al resto conscientes de que todo lo que sea que el siciliano no consiga bonificaciones, les beneficia. La etapa se decide en un grupo de 15 donde Gilbert es el más rápido. Contador mantiene su ventaja de 8" para la crono final
respecto a Nibali. El resto, lógicamente, no cuentan.
La crono, de casi 35kms y con un repecho a mitad de recorrido, resulta mucho más emocionante de lo que pudiese parecer a priori porque si bien Contador aparece como gran favorito a la victoria final, la excepcional segunda parte de Nibali, remontando incluso a Wiggins hasta marcar el mejor tiempo, hace dudar por unos minutos si el pinteño será capaz de mantener el liderato. Pero no hay sorpresa ni vuelco. Contador, que pierde 8" en la segunda parte del recorrido, mantiene sin embargo 20" de los 28" que llevaba de ventaja sobre Nibali en la cima del repecho a mitad de recorrido. Por tercer año consecutivo logra la victoria final en Algarve y por tercer año consecutivo, Nibali sube al podio tras él. ¿Habrá una cuarta ocasión?
Palmarés:
2013 - Alberto Contador
2014 - Alberto Contador
2015 - Alberto Contador
TROFEO LAIGUEGLIA
La primera clásica del invierno para los chicos de Etixx se iba a resolver con una nueva victoria (ya van 4 en lo que va de año) del francés Chavanel. En una carrera marcada por otro duelo directo Sky vs. Etixx con decenas de cadáveres deportivos de por medio, mis chicos hicieron valer sus mayores prestaciones en el quebrado terreno final para sorprender a los británicos que acumularon un nuevo fracaso. Para Etixx éste era el 5º triunfo final de 5 posibles en lo que va de 2015. Intachable trayectoria.
Palmarés:
2013 - Jurgen Roelandts
2014 - Greg Van Avermaet
2015 - Sylvain Chavanel
Volta ao Algarve, victoria a los puntos.
By sergio 23:13 PCM12 , Reynolds , Season 1989 , Volta Algarve
La segunda parada de Miguel Indurain en su recorrido hacia la París-Niza llegaba en Portugal. Cinco días de competición con un poco de todo: etapas llanas, las dos primeras y la cuarta; una llegada en alto aunque en un puerto más corto y más suave que el Mont Faron, donde Indurain había conseguido su primera victoria del año unos días antes; y sobre todo una contrarreloj final de 25 kilómetros, llanos, que convertían al navarro, dada la nómina de aspirantes, en el máximo aspirante al triunfo final.
Ya el primer día, la emergente estrella de Reynolds se mostró muy enchufado cuando en el sprint final, ligeramente en subida, consiguió hacer 4º, superado sólo por los belgas Frison y Roosen, del Histor-Sigma, y por el alemán Hilse, del Teka.
El segundo día la sorpresa fue que el pelotón consintió una fuga de corredores que habían quedado rezagados tras la durísima primera jornada. Entre ellos se colaba un Reynolds, Jesús Blanco Villar, que, junto a Luis Fernando Santos, Guay y Strazzer, se presentaban en meta con más de 8' sobre un pelotón encabezado por el propio Indurain. El portugués del Recer-Boavista iba a ser el vencedor de la etapa. Frison conservaba el liderato.
Y se llegaba así a una de las dos jornadas decisivas de esta ronda portuguesa: la tercera etapa con final en Malhão. A pie de la subida final se llegaba con el pelotón agrupado por lo que los ataques en busca de la sorpresa se sucedieron desde las primeras rampas. Así las cosas, lo mejor era dosificar fuerzas y no volverse loco intentando salir a todos los ataques mientras se buscaba el momento idóneo para un único y certero golpe. Pero pasó que uno de esos aparentemente inocentes ataques protagonizado por el joven belga Edwig Van Hooydonck, se acabó convirtiendo en una pesadilla para los favoritos que no pudieron darle caza y que tuvieron que conformarse con minimizar la pérdida a 18". El belga era el nuevo líder y Miguel, a falta de dos jornadas, quedaba situado en 5ª posición, a 35".
El penúltimo día, de transición entre las dos jornadas decisivas, sirvió para que el holandés de Superconfex, Gerrit Solleveld, se llevase la victoria final al sprint. Indurain, por lo que pudiese pasar, había pescado 3" de bonificación en un madrugador sprint especial y afrontaba la crono final desde la 4ª plaza, con 32" de retraso. Una terrible caída de Criquiélion que le había obligado a abandonar cuando marchaba 4º de la general, le había permitido subir un puesto.
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| Indurain volando en la crono final. Cada segundo cuenta |
Los 25 kilómetros de la contrarreloj final daban de sí para todo tipo de conjeturas. Indurain necesitaba sacar algo más de un segundo por kilómetro para poder hacerse con la victoria final. Tener a Blanco Villar y Martínez Oliver saliendo mucho antes que él debía ser buena referencia a la hora de afrontar la crono. Pero en el único punto intermedio, situado en el kilómetro 12, las noticias no podían ser menos halagüeñas. Indurain había marcado el 3er mejor tiempo, a 5" del alemán Dietzen... y a 1" del líder, Van Hooydonck. Quedaban algo más de 13 kilómetros para recuperar 33" como mínimo. De uno por kilómetro se había pasado a dos segundos y medio. ¿Imposible? Miguel apretó entregando todo lo que tenía y en meta acabó superando a Dietzen por 11". Le había sacado 16" en 13 kilómetros. Extraordinario... pero ¿sería suficiente para derrotar al insolente belga que lideraba la general? Los tiempos de los que aún restaban por llegar no hicieron sino incrementar el suspense. Frison, el primer líder de la Volta, llegaba a 45" del navarro y Peter Hilse perdía 1'20"... en la 11ª posición. La segunda parte de la contrarreloj de Indurain había sido espectacular, no había duda. Parecía posible el milagro. Ya sólo faltaba confirmar el tiempo de Van Hooydonck. Indurain había marcado 34'49" por lo que el belga de Superconfex tenía hasta los 35'20" para mantener el amarillo.
Y sucedió que Van Hooydonck cruzó la meta con un tiempo de 35'21". Dramático. Navarro y belga quedaban empatados a tiempo y había que esperar la resolución final de los jueces para comprobar quien era el ganador final de la Volta ao Algarve de 1989. Tras unos minutos de suspense, la imagen de Miguel Indurain vestido de amarillo copaba la pantalla. La victoria, a los puntos, era suya. Una victoria demasiado agónica. Quizá por eso supo tan bien.
Etoile de Bessèges
Kuurne
Laigueglia
Le Samyn
Omloop
PCM13
Radioshack
Roma Maxi
Season 2013
Strade Bianche
TDU
Tour Mediterráneo
Volta Algarve
Vuelta Mallorca
Del verano austral al sol de la Toscana
By sergio 13:05 Etoile de Bessèges , Kuurne , Laigueglia , Le Samyn , Omloop , PCM13 , Radioshack , Roma Maxi , Season 2013 , Strade Bianche , TDU , Tour Mediterráneo , Volta Algarve , Vuelta Mallorca
Cualquiera que haya jugado tan solo una partida con PCM sabe que uno de los aspectos fundamentales que determinan el éxito o fracaso de una temporada, es la planificación de los objetivos y, por tanto, de los "picos de forma" en su inicio. Es un aspecto que con el paso de las distintas ediciones de PCM ha ido ganando en importancia y que más hay que cuidar. Por eso, mientras mis chicos gozaban de una agradable pretemporada en California yo buscaba la complicidad de mi más fiel aliado a la hora de atender todos estos detalles, a saber, mis tablas de Excel. Uno a uno fui definiendo los objetivos de cada uno de mis corredores para todo el año, configurando primeros los 9 que habrán de acudir a las Grandes Vueltas y después fijando distintos núcleos duros para las Grandes Clásicas. A continuación rellené huecos con los equipos que acudirían a las vueltas de una semana más importante (Niza, Tirreno, Volta, País Vasco, Trentino, Dauphiné, Romandía, Suiza, Eneco...). Así, cuando la temporada arrancó el 22 de enero en Australia (lo siento pero yo a San Luis no voy) todo estaba planificado, nada había quedado al azar.
Y fue bajo el abrasante sol del verano australiano dónde llegaron las primeras alegrías: Rui Costa y Tyler Farrar, ambos por partida doble y en el caso del primero sumando además la victoria en la general final, conseguían estrenar el casillero de victorias de este rejuvenecido Radioshack. Bien es sabido que durante este primer mes largo de competición las victorias son algo secundario y que el éxito o fracaso de una temporada no se va a medir por lo hecho en los albores de la temporada pero tampoco están de más unas victorias con las que levantar la moral del grupo y mantener contento al patrocinador mientras se siembra para lo que habrá de venir. Así, por ejemplo, al triunfo de Rui Costa en el Tour Down Under, le podemos sumar el de Cancellara en una Etoile de Bessèges algo deslucida por la pobre participación o la muy meritoria de Chavanel en el Tour del Mediterráneo, cimentada en una extraordinaria contrarreloj en la segunda etapa en la que el francés consiguió una ventaja suficiente sobre el noruego Boasson-Hagen y el murciano Alejandro Valverde que luego supo administrar, sobre todo en la subida al Mont Faron y en una última etapa durísima, con final en Grasse y dos puertos de primera por el camino, en la que sus rivales pusieron a prueba la solidez del líder con un sinfín de ataques. Al final y por sólo 12 segundos, el Gran Sylvain conseguía resistir como un titán y hacerse con la victoria en la general final. Unos días después repetiría éxito en el Trofeo Laigueglia, aunque esta vez la victoria fuese mucho menos sufrida, tanto que su compañero Van Avermaet se permitía derrotar a Flecha en el sprint final por la segunda plaza dándole a Radioshack su primer doblete en el podio del año. No sé porque pero intuyo que habrá muchos más.
Chavanel sufre en los últimos metros del Mont Faron para mantener el maillot amarillo
Pero no todo fueron días de gloria en este primer mes de competición. El joven Talansky, por ejemplo, no pasaba del 5º puesto en la Vuelta a Mallorca, aunque derrotado por auténticos pesos pesados del pelotón mundial como Contador, Horner, Voeckler o Kiserlovski; o del 2º en Algarve, donde un batallador Boasson-Hagen se hacía, esta vez sí, con la general final. Pero sin duda las derrotas más dolorosas iban a venir en las primera clásicas de adoquines del año: Omloop y Kuurne. En la primera un excelso Tom Boonen culminaba con éxito un ataque a 20 kilómetros de meta al que sólo había podido seguirle y de lejos, el suizo Cancellara. Vanmarcke, Degenkolb, Pozzato, Flecha, Ballan... hasta Chavanel, todos claudicaron ante el empuje de los dos Dioses del Pavés. El belga, brillante como pocas veces, mostraba un punto más de fuerza que su rival y en meta le aventajaba en 57". Al día siguiente, con muchas menos opciones reales de victoria (la Kuurne no tiene ni la mitad de adoquinado que Omloop) era Degenkolb quien se hacía con la victoria final luego de culminar una sorprendente escapada con Boasson-Hagen a la que nadie quiso dar importancia hasta que ya era demasiado tarde (con los alemanes siempre pasa lo mismo...). La última y dolorosa derrota del mes vino de la mano de Matthew Hayman, en Le Samyn. No tanto por la carrera en sí como por la manera en que se produjo: sobre la línea de meta, cazando a un valiente Taylor Phinney a 200 metros de meta luego de una brillante y portentosa cabalgada en solitario del americano.
Tommeke prevalece bajo la lluvia de la Omloop. Detrás un exhausto Fabian. Luego La Nada.
El primer mes de competición concluía con un fructífero botín, a saber, catorce victorias (5 finales y 9 parciales) y algunas pequeñas decepciones. Y para empezar marzo, nada mejor que hacerlo con una nueva victoria, ésta sí, de verdadero prestigio. Ben Hermans, con la injustificable connivencia del pelotón, se iba a hacer con la victoria final en la Strade Bianche, antigua Eroica, una carrera que amenaza desde su creación con convertirse en una Clásica entre las Clásicas. Fugado casi de inicio, primero en un grupo de 10 corredores y durante más de 100 kilómetros en solitario, se presentaba en el espectacular casco antiguo de Siena con más de 7' de ventaja sobre su inmediato perseguidor, el italiano Cesare Benedetti. Al día siguiente, un poco más al sur, otro joven italiano, Enrico Battaglin, del Bardiani, batía a Van Avermaet en el sprint final de la Roma Maxi Classic impidiendo que los Radioshack prorrogasen su dictadura sobre las clásicas italianas. A esa misma hora se disputaba por las calles de Houilles el prólogo de la París-Niza. Pero eso ya es otra historia.
Ben Hermans cruza en solitario las murallas de la Vieja Siena. El sol de la Toscana le recibe.











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