Historias del PCM

Search

EL INTRASCENDENTE TRÁNSITO DEL TOUR A LA VUELTA

Tras la euforia del Tour de Francia que situó a Contador junto a los más grandes de la Historia, llegaba el momento de volver a centrarse en la competición y afrontar, con ciertas garantías los retos que plantea el último tercio del año y que se resumen, básicamente, en tres citas: Vuelta, Mundial y Lombardía. Así las cosas, había que dedicarse a correr un cierto número de carreras de menor calado con el fin de mantener o afinar la forma para dichas batallas. Y sin abandonar el espíritu guerrillero que nos distingue, nos presentamos en el Tour de Wallonie, Clásica San Sebastián, Vuelta a Burgos, Volta a Portugal y Eneco Tour. Esta es la crónica de lo que sucedió en ese mes escaso que separa el Tour de Francia de la Vuelta a España.

Tour de Wallonie

Coincidiendo en el calendario con los dos últimos días de la ronda francesa, llegaba la primera de las citas, de relativo prestigio pero al ser de las de "casa", obligados a ser competitivos. El recorrido obligaba además a estar listos desde el primer día pues era ésta la etapa más complicada, como luego quedó demostrado. Una fuga de uno de los outsiders que presentábamos, el italiano Eros Capecchi, terminó por ser decisiva no sólo para la etapa sino para la general. El transalpino aprovechó su excelente momento de forma y se presentó en meta con más de 2' de ventaja sobre sus perseguidores, un reducido grupo de uphillfinishers de segundo nivel que no pudieron despegarse de la vigilancia a la que les sometieron los compañeros de Capecchi.  A la postre, la diferencia de nivel entre los equipos acabó resultado clave y en los siguientes días Etixx-Quick Step no tuvo problemas en llevar la carrera controlada para su líder, permitiendo, eso sí, numerosas llegadas al sprint. Boeckmans, por ejemplo, se hizo con la 2ª etapa. Benoot, que aún anda en negociaciones para fichar con Etixx, se hizo con la 3ª. Lambert-Lemay con la 4ª y sólo Paolini, el último día y sin posibilidad alguna de disputar la general, sorprendió a un pelotón donde Capecchi celebraba no sólo su triunfo sino que estaba escoltado en el podio por dos compañeros: José Herrada y Jan Bakelants.

Palmares:

2013 - José Herrada
2014 - Ion Izagirre
2015 - Eros Capecchi

Capecchi sentenció el Tour de Wallonie en la primera etapa. Después, el equipo se encargó de custodiar su maillot

Clásica San Sebastián

Más problemática se nos presentó la clásica donostiarra. Sin un candidato claro (nuestras mejores bazas en estas carreras, los italianos Moser y Ulissi aún andan lejos de su mejor baza) intentamos jugar la carta de la sorpresa y de la superioridad de un Contador aún con el golpe de pedal del Tour para intentar sorprender. Y en parte lo conseguimos porque el madrileño logró coronar Jaizkibel con cierta ventaja en los dos pasos. Pero la enorme distancia que separa la cima de la principal dificultad de la Klasikoa de la meta, hizo imposible la gesta y al final el pentacampeón del Tour era neutralizado por un grupo donde Dan Martin, Valverde y Pinot eran los más activos. Finalmente, un ataque del irlandés a menos de 20kms de meta resultó decisivo y le dio la oportunidad de conseguir su segunda gran clásica del año tras su victoria en Lieja-Bastogne-Lieja.

Palmares:

2013 - Daniel Moreno
2014 - Peter Sagan
2015 - Daniel Martin

Un año más y van tres, la Clásica de San Sebastián nos dio la espalda. Esta vez fue el turno de Dan Martin


Vuelta Burgos

La progresiva pérdida de nivel en la participación de la ronda burgalesa ha convertido a ésta en un pequeño paseo triunfal a cualquier vueltómano top que se presente. En esta ocasión y al igual que en 2014, el beneficiado de esta discreta afluencia de grandes corredores fue Alberto Contador, que sin muchos problemas se anotó su segunda victoria consecutiva. De hecho, el madrileño se colocó líder de la prueba el primer día, venciendo en Miranda de Ebro y mantuvo el liderato hasta la etapa final en la ya clásica subida a las Lagunas de Neila, donde volvió a imponerse sin excesivos problemas. Entre medias, su compañero Bakelants consiguió una meritoria victoria el segundo día de carrera al sorprender al pelotón en la llegada a Burgos. Bouhanni logró la tercera etapa y Antonio Piedra conseguía una sensacional victoria para el equipo de casa, el Burgos-BH, en la llegada a la Ciudad Romana de Clunia. Igor Anton y Bauke Mollema iban a ser los compañeros de podio de Contador el último día.

Palmares:

2013 - Joaquín Rodríguez
2014 - Alberto Contador
2015 - Alberto Contador



Volta a Portugal

Lo reconozco, lo de correr La Grandissima es un capricho. La vuelta de nuestros vecinos es una de mis debilidades y me da igual encontrarme una participación repleta de equipos continentales. Es más, me gusta ir con mis corredores de perfil más bajo para que tenga oportunidad de, si las cosas van bien, levantar los brazos. Sin embargo, este año me encontré con dos huesos duros de roer. O al menos algo más duros de los que había encontrado en ediciones anteriores. El holandés Wouter Poels y el británico Adam Yates impidieron que la Volta a Portugal fuese, un año más, un paseo para los Etixx. Eso sí, el cara a cara quedó definido ya en la segunda etapa. Después de una minicontrarreloj de 2.1kms el primer día, que sólo sirvió para que el ucraniano Dmytro Grabovskyy luciese una jornada el maillot de líder, la abrupta jornada del segundo día, con 3 cotas de 4ª, 1 de 3ª y otra de 2ª, puso de manifiesto la enorme diferencia de nivel entre los tres equipos ProTour (Vacansoleil, Orica y nosotros) y el resto de participantes. Y en esa primera jornada trascendente, Barguil, que en principio sólo había ido a preparar La Vuelta y a apoyar a Jesús Herrada, tuvo que recurrir a su mejor versión para defender la preminencia de los Etixx. El francés se enfundó el jersey de líder con 32" de ventaja sobre Yates y 1'11" sobre Poels. Los 3'50" perdidos por el menor de los Herrada le convertían, casi por obligación, en el jefe de filas de Etixx. Y como se pudo comprobar en la 4ª etapa, no estaba en su mejor momento de forma y fue incapaz de seguir a Poels, ante el que acabó cediendo 22". Al menos a Yates, más brillante el segundo día, le había metido 1'41". Y esa iba a ser la tónica a partir de entonces, con uno de los dos grandes rivales fallando cada día. En la 5ª etapa, primera con llegada en alto (Senhora da Graça), Barguil conseguía su segundo parcial y distanciaba a Yates en 1'03" y a Poels en 1'22". Parecía que el francés iba encontrándose cada día mejor. Mientras, sus compañeros, que habían ido dejándose minutos en las etapas previas, empezaban a buscar "fugas-bidón". Así, Geniez logró meterse en la lucha por el podio después de imponerse en la 6ª etapa ¡con más de 18' de ventaja! Adam Yates hacía valer su explosividad un día después, en Viseu, imponiéndose a un grupo de casi 70 corredores. De nuevo otra fuga consentida, ésta en la 8ª etapa, permitía ahora a Ulissi entrar en la lucha por el podio, aunque su ventaja "tan solo" se fue a los 4'.  Así se llegaba al 9º día, con la decisiva subida al Alto da Torre, la etapa reina de la ronda portuguesa. Y sucedió que los esfuerzos acumulados por Yates y Poels intentando derrotar a Barguil acabaron volviéndose en su contra. Así, ya en el primer puerto del día, Penhas da Saúde, cedieron para acabar claudicando en la siguiente ascensión a Penhas Douradas. Con la carrera perdida, un soberbio Barguil se entregó por completo a su compañero Ulissi para facilitar la victoria de éste y su abordaje al podio, del que le separó finalmente menos de 1'. La crono del penúltimo día, conquistada por el sorprendente Mario Costa, tampoco sirvió para que el italiano se acercase al tercer puesto del cajón que finalmente fue para Yates. Con 6 etapas vencidas de 11 posibles, más la general final, el saldo del Etixx-Quick Step en la Volta a Portugal resultaba más que satisfactorio y sellaba un dominio de 3 victorias en otras tantas temporadas, cada uno con un corredor distinto, en la última edición de La Grandissima antes de convertirse en categoría World Tour. Y es que el año que viene no será tan fácil, pero eso ya es otra historia.

Palmares:

2013 - Diego Ulissi
2014 - Jesús Herrada
2015 - Warren Barguil

Barguil asesta un golpe casi definitivo a La Grandissima en la llegada a Senhora da Graça


Eneco Tour

Mucha menos historia tuvo una carrera a priori de mayor nivel como es el Eneco Tour. O por lo menos una historia mucho más condensada en apenas dos días de competición. Eso, cuando hablamos de una carrera con 7 etapas, es realmente poco. Por lo menos fueron las dos jornadas finales, eso sí. Hasta entonces cuatro llegadas al sprint y una contrarreloj por equipos de escaso kilometraje que apena dio para hacer diferencia. Goss se confirmó como el sprinter del año, con dos victorias ante Cavendish y Greipel. El británico consiguió una, al igual que el bielorruso Yauheni Hutarovich y Radioshack se hizo con la crono por apenas 9" frente a Lotto, lo que les valió alternar el liderato entre Nizzolo y Cancellara. Mientras, los Van Avermaet, Phinney y Kelderman aprovechaban los sprints bonificados para acumular segundos que podían ser decisivos en la general final. Así se llegaba a la crono donde el suizo Fabian Cancellara partía como gran favorito. Sin embargo, el holandés de Sky, Lars Boom, iba a dar la gran sorpresa imponiéndose por 14" sobre el líder de Radioshack,  quedando a un suspiro de asaltar el maillot de líder. Para Etixx, la jornada resultaba de lo más decepcionante. Phinney y Kelderman eran los mejor colocados en la general, a menos de 1', pero el recorrido de la última etapa, demasiado quebrado para el primero, con demasiado pavés para el segundo, convertían la empresa de asaltar el liderato en casi imposible. Por su parte, mis mejores bazas para ese último día, el checo Stybar y el belga Van Avermaet habían perdido demasiado tiempo y se situaban a más de 2' en la general. Sólo cabía esperar un milagro. Y el milagro empezó a producirse nada más empezar la etapa. 20kms después de la salida había un sprint bonificado, así que decido salir a buscarlo con Van Avermaet. No tiene mucho sentido pero antes de que se lo lleven otros, prefiero arañarlo yo. La sorpresa se produce cuando a rueda del belga se colocan un grupo de 8 outsiders a los que el pelotón da su beneplácito. A partir de ahí la diferencia se dispara hasta los 8'. Van Avermaet es, durante gran parte de la carrera, el ganador virtual del Eneco Tour. Pero lo más insólito está aún por suceder. A partir de que la fuga alcanza semejante ventaja, Cannondale, que tiene al estadounidense Ewan Huffman colocado en 4ª posición, y Sky, deciden tirar. La ventaja llega a bajar de los 3' pero el pelotón ha menguado considerablemente en el intento. Entonces, en un estrecho paso adoquinado, Stybar corona con algo de ventaja sobre un grupo de unos 40 corredores totalmente destrozado. Ante mi estupor, dejan que el checo coja hasta 2' de ventaja mientras se reagrupan. Cuando lo hacen y vuelven a poner ritmo de caza, Stybar está apenas a 1' de la cabeza que goza, de nuevo, de casi 4' de ventaja y lo que es más importante, ya con "sólo" 60kms por delante. Van Avermaet para y espera a su compañero que nada más incorporarse al grupo, impone un vertiginoso ritmo a la carrera. Por detrás, los compañeros de Huffman y Boom, se desloman intentando reducir la ventaja que nunca llega a bajar de los 3'. La idea es agotar a Stybar y rematar con el belga pero la carrera aún nos depara muchas sorpresas. Por detrás, en una arriesgadísima maniobra de tanteo, Kelderman lanza un ataque. Se trata de eliminar a los gregarios de Boom y Cancellara para que tengan que ser estos quienes respondan en primera persona. Cual es mi sorpresa al comprobar que ninguno de los dos es capaz de seguir el ritmo del campeón del mundo de crono. La carrera se me está poniendo inesperadamente de cara y más cuando a un ataque de Flecha y Breschel, el suizo y el holandés tampoco pueden responder. Pero entonces se desencadena el drama en la fuga. Van Avermaet, que lleva 170kms fugado, desfallece víctima de una pájara monumental. De repente me encuentro con un exhausto Stybar como única baza para disputar la general. El checo parece también al borde del KO pero logra resistir en cabeza y acaba ganando la etapa. Por detrás, sin embargo, tanto Breschel como Flecha se acercan a velocidad de vértigo. El catalán es la principal amenaza pues está por delante de Stybar en la general. Sin embargo cruza la meta con 42" de retraso, demasiados. Van Avermaet, derrotado, lo hace a 3'22" y unos desconocidos Boom y Cancellara a 4'19". El insospechado vencedor del Eneco Tour 2015 es el checo Zdenek Stybar. Y lo más curioso de todo es que lo hizo casi sin proponérselo.

Palmares:

2013 - Fabian Cancellara
2014 - Geraint Thomas
2015 - Zdenek Stybar

La histórica cabalgada de Stybar en la última etapa del Eneco Tour para hacerse con la general final tuvo el premio, además, de la victoria de etapa.




nanomag

Pero no volvió la cabeza


0 thoughts on “EL INTRASCENDENTE TRÁNSITO DEL TOUR A LA VUELTA