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Quick Step, a la conquista del mundo. Temporada 2014 (y III)

AGOSTO

Con una temporada, hasta el momento de sobresaliente, sólo quedaba rematar en Vuelta a España, Mundial y en Il Lombardia. Los tres únicos grandes retos que el final de temporada me planteaba.

Contador, que sólo había tenido una semana de descanso después del Tour, amenazaba con lo que iba a ser La Vuelta imponiéndose con autoridad en Burgos. Jesús Herrada conseguía su segunda prueba por etapas del año ganando Portugal. Un pletórico Geraint Thomas lograba imponerse a Cancellara y Sagan en Eneco Tour y ya con La Vuelta en disputa, Ulissi repetía en USA Pro Cycling, de nuevo frente a Van Garderen, al igual que había hecho en 2013. Jungels también estrenaba su palmarés imponiéndose en DruivenkoersVan Avermaet sorprendía de lejos a los sprinters en la Vattenfall. Sólo Stybar, 6º en Tre Valli Varesine, firmaba una derrota de los Omegaboys en otro mes mágico.

La Vuelta'14 presentaba, a priori, un cartel mucho mejor que el de 2013 e incluso que el Giro en cualquiera de sus dos ediciones. A la presencia de Contador-Aru como líderes de Omega Pharma había que sumar la de Froome, dispuesto a reeditar el éxito de 2013 y desquitarse de paso del Tour'14, Joaquín Rodríguez, Alejandro Valverde, Dani Moreno, Henao, Daniel Martin, Kreuziger... muchos primeros espadas buscando cerrar la temporada de forma sobresaliente. Sin embargo muy pronto la carrera tomó unos derroteros insólitos. El dominio de Contador era tal desde un principio (había llegado a acumular 4 victorias de etapa ¡consecutivas! En Peñas Blancas, Valdepeñas de Jaén, Hazallanas y la crono de Tarazona) que hacia la etapa 13-14, cuando se llegaba a los Pirineos, el foco de interés se desvió hacia un liberado Aru. Con su jefe de filas tiranizando la carrera, el ganador del Giro'14 empezó a gozar de una libertad de movimientos que primero le acercaron al podio y finalmente a la segunda plaza, donde porfió con Froome hasta la penúltima etapa, en el Angliru. Era obvio que Froome no estaba en su mejor momento de forma, como lo prueba el hecho de que nunca llegase siquiera a inquietar a Contador, pero aún así era una tarea homérica derrotarle. Por eso sólo podía hacerse a lo grande. Así que con la inestimable colaboración de Capecchi, el sardo sorprendió al británico en el descenso del Cordal. Los dos italianos lograron abrir un hueco de hasta 2' que, una vez empezado el Angliru, Chris Froome intentó cerrar a base de ataques. Error. Tremendo error. Los constantes cambios de ritmo a los que se pegaban Contador, Purito y Valverde, terminaron por derrotar al inglés que cuando llegó a las puertas del Infierno, había entregado la carrera. Aru se iba hacia arriba para ganar la etapa con casi 6' de ventaja. El descalabro era de tales dimensiones que a 3 kilómetros de meta, Contador tuvo que lanzar un ataque para reducir la ventaja y no ver su victoria final amenazada por su propio compañero. El pinteño conquistaba su 3ª Vuelta e igualaba con Rominger y Heras. En 2015 también tendría otra cita con la historia en la carrera de casa: ser el corredor con más Vueltas en su haber en solitario. Por su parte Aru conseguía una 2ª plaza extraordinaria. Beneficiado por las luchas cainitas que habían tenido lugar tras él, el sardo conseguía su segundo podio del año en una Grande, con 24 años recién cumplidos. Su carrera apunta desde ya a Leyenda.

Después de saltar la banca en el Giro con su ataque en el Galibier, Aru sentencia su 2º puesto en La Vuelta en Angliru


SEPTIEMBRE-OCTUBRE

Las victorias en las 3 Grandes Vueltas y en San Remo, Flandes y Roubaix habían certificado una temporada sobresaliente para la que el Mundial y Lombardía sólo podían suponer la guinda, el final feliz a una increíble historia. A diferencia de 2013, en esta temporada había elegido a un núcleo de unos 8-9 corredores que debían llegar en plena forma y dar presencia al equipo en todas las carreras desde septiembre hasta final de temporada. La frustrante cosecha de segundos puestos en ese mismo período durante la temporada pasada había sido una buena lección. Y la fórmula funcionó a la perfección. Ya antes de la cita mundialista, Stybar (Plouay, Jef Scherens y Memorial Marco Pantani), Van Avermaet (París-Bruselas y Wallonie) y Visconti (Québec) extendían el abrumador dominio de Omega Pharma en las clásicas de un día. Sólo Ulissi, 2º tras Sagan en Montreal, iba a cosechar una derrota.

Al Mundial, al igual que en 2013, acudí absolutamente centrado en la prueba en ruta, lo que no impidió que se mejorase algo la actuación de 2013, con el 13er puesto de Monfort. La gran (y grata) sorpresa fue que un sorprendente Wilco Kelderman se imponía a los especialistas. El campeón del mundo contrarreloj lucirá los colores de Omega Pharma en 2015. Una victoria completamente ajena a mí que, sin embargo, supo a gloria. Pero como digo, el reto era el 2º mundial de Gilbert. Y como el trazado era similar, los problemas que se presentaban y por tanto la táctica a ejecutar, también resultaban parecidos, esto es, España e Italia como escuadras más potentes y Sagan como Enemigo Público número 1. El desarrollo de la carrera fue parecido aunque con una salvedad. Esta vez decidí meter dos corredores en la escapada buena: Seeldraeyers y el ex-Omega Ben Hermans. Una decisión que se iba a revelar vital al final de la carrera, pues ambos no fueron cazados hasta la penúltima vuelta, lo que permitió a Gilbert gozar de su protección hasta la última vuelta. A ella llegó un grupo de 7 corredores que en la subida final iban a jugarse el título. Sagan, Visconti, Purito, Henao, Rui Costa, Voeckler y, por supuesto, Gilbert. Y fue el belga el que lanzó el último gran ataque, justo cuando empezaba el descenso, a 4 kilómetros de la meta. Viéndose vencedor el líder de BMC levantó los brazos celebrando el título... por anticipado. Había confundido la línea de salida con la de llegada, 200 metros más adelante. El error estuvo a punto de costarle la victoria pues Sagan asomó por su derecha y a punto estuvo de adelantarle. Sin embargo no fue así y el belga conseguía su 2º campeonato y yo el primero en esta nueva aventura al frente de una de las escuadras más obligadas del ciclismo mundial. Como curiosidad, apuntar que para 2015 Gilbert correrá con Radioshack, el equipo al que se fue Sagan antes de ganar su Mundial'13. El eslovaco vuelve a cambiar de maillot y se enrolará en Sky para 2015.

Los deberes estaban más que hechos pero del estado de euforia que vivía el equipo cabía esperar cualquier cosa. Por eso, lo último que supusieron las victorias de Van Avermaet (Isbergues), Stybar (Piemonte y Binche-Tournai-Binche) y Visconti (Emillia) fue una sorpresa. Algo más decepcionante, sin embargo, fue el final de temporada de Ulissi. Después de su discreto papel en el Mundial, que no fuese capaz de ganar a Dani Moreno (Milán-Turín) y que no pasase del 6º puesto en Il Lombardia (otra victoria para Dani Moreno, uno de mis mayores quebraderos de cabeza en estas dos temporadas) sembró ciertas dudas sobre la conveniencia de firmar a un superclase a lo Gilbert para este tipo de carreras. El italiano tiene 2015 para resarcirse. Si no, habrá que replantearse el futuro.

La gloriosa temporada 2014 se cerraba, como siempre, en la gran avenida de Tours donde concluye la París-Tours. Allí, un magnífico Van Avermaet (4 victorias en los dos últimos meses) conseguía su última victoria y la última de Omega Pharma... como patrocinador. En 2015, Etixx tomará el relevo de la farmacéutica belga. Será una nueva aventura en la que, como sucedió en 2013, el primer paso se dio a mediados de noviembre, cuando Alberto Contador conseguía su segundo Velo d'Or consecutivo.

Van Avermaet cierra la sobresaliente temporada de Omega Pharma con una gran victoria en París-Tours

...y hasta aquí el resumen de estas dos temporadas pre-blogueras. A partir de mañana comienza la aventura de contar una temporada entera, en tiempo real. Espero que os guste todo lo que tengo preparado.



nanomag

Pero no volvió la cabeza


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